La misión Artemis II ha completado con éxito una exploración completa del satélite lunar.
Las imágenes están tomadas a partir del lunes a las 18:41 hora de la Costa Este de
Estados Unidos del 6 de abril de 2026 -las 00:41 de la madrugada del
lunes al martes en España-. Muestra una Tierra de un azul apagado, con
nubes de un blanco brillante, poniéndose tras la superficie lunar llena
de cráteres. Es de noche en la parte de la Tierra que se ve oscura,
mientras que se puede ver Oceanía en la parte diurna.
La puesta de la Tierra sobre la superficie lunar.
La Tierra se oculta tras la superficie lunar en esta imagen tomada por la misión Artemis II.
Eclipse del sol tras la Luna captado por Artemis II.
Venus, a la izquierda en esta imagen única de un eclipse solar desde la cara oculta de la Luna.
Otras imágenes con más detalle muestran zonas concretas de la Luna como
el cráter Vavilov, situado en el borde de la cuenca de Hertzsprung, más
antigua y extensa. La parte derecha de la imagen muestra la transición
de un material liso dentro de un anillo interior de montañas a un
terreno más accidentado alrededor del borde.
La nave Orión ha completado su viaje más largo en la historia de la humanidad. Nunca antes los seres humanos habían estado a 406778 kilómetros de la Tierra
como consiguió Artemis II. Al sobrevolar la superficie lunar,
obtuvieron esta increíble imagen donde se ven los cráteres con detalle
de su lado oculto y en el fondo la Tierra, que parece un astro
pequeño.
Ojalá poder disfrutar de más avances similares en el futuro próximo.
Hola a los lectores invisibles de este irrelevante rincón.
En los últimos meses se ha realizado un seguimiento continuo sobre el cometa 3I/ATLAS. Si bien es cierto que se han planteado distintas hipótesis, la explicada en el siguiente artículo me parece la más detallada hasta la fecha:
Con el propósito de archivarlo en esta bitácora olvidada, me permito reproducirlo en esta entrada.
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El desconocimiento y la superstición siguen siendo un caballo de batalla en nuestra sociedad. En torno al cometa 3I/ATLAS se
han publicado numerosos titulares sensacionalistas, pero de nuevo la
evidencia científica, la interpretación rigurosa y la corroboración de
los datos pueden abrirse paso entre todo el ruido generado. En un
artículo anterior recogimos su descubrimiento y campaña internacional de estudio, en esta ocasión revisamos su naturaleza y composición.
Composicionalmente similar a los objetos transneptunianos
Desde mi equipo de investigación lidero un reciente artículo que
muestra nueva evidencia sobre la naturaleza cometaria de 3I/ATLAS. Este
visitante interestelar se muestra como un cuerpo similar a objetos
transneptunianos conocidos en el sistema solar, de los que pensamos que
proceden ciertas condritas carbonáceas –los meteoritos más antiguos
conocidos–. Nuestro estudio, prepublicado por su posible interés para la comunidad científica en la plataforma ArXiv de la Universidad de Cornell, corrobora la similitud del visitante interestelar con cuerpos helados transneptunianos.
Nuestro conocimiento sobre meteoritos nos permite ahora ir más allá,
revelando su naturaleza prístina, es decir, su estado más puro, original
e intacto, sin haber sido alterado. Encontramos presencia significativa
de hielo de agua y un contenido en granos metálicos que tampoco es
demasiado común en los materiales formativos de esos objetos
transneptunianos en la actualidad, tras miles de millones de años de
exposición a colisiones y otros procesos.
Estas características han sorprendido a la comunidad científica, y explican su capacidad de desarrollar criovulcanismo –expulsión energética de gases y partículas– conforme se aproxima al Sol.
Concepto artístico del comienzo de
la actividad criogénica localizada del cometa interestelar 3I/ATLAS,
aquí representada hipoteticamente en proximidad a Marte.Josep M. Trigo (CSIC/IEEC), Author provided (no reuse)
Incluso si este primitivo cometa tuvo su origen en un sistema
planetario distante, los materiales formativos no fueron tan diferentes a
los de nuestra vecindad. Una corroboración de que la química que da
origen a los planetas, y que empezamos a comprender, suele reproducirse.
Su peculiar envoltura gaseosa
Uno de los aspectos que han sorprendido más a la comunidad científica
es que la componente gaseosa que forma la envoltura exterior del cometa
3I/ATLAS es significativamente diferente a la de buena parte de los
cometas. ¿Cómo podemos reconciliar esa evidencia?
En las observaciones realizadas a mayor distancia, obtenidas por los
grandes telescopios que lograron captarlo espectroscópicamente, se
detectó la presencia de monóxido y dióxido de carbono. Se interpretaron
como productos de la sublimación de los primeros hielos, a temperaturas
inferiores a las requeridas para la sublimación de hielo de agua.
Generalmente, estos compuestos no son comunes en la mayoría de cometas,
que suelen mostrar una química más reductora –moléculas en estado
reductor–, y están caracterizados por otras especies químicas como el
metano o amoníaco.
Una pista clave en la cambiante luminosidad del cometa
Nuestro análisis de la luminosidad del cometa en función de su
distancia al Sol muestra que, cuando se acercó a unos 378 millones de
kilómetros, se produjo una transición hacia una etapa de sublimación más
intensa. En ese punto, la temperatura, cercana a los –71 ⁰ C, había
superado el umbral necesario para sublimar el dióxido de carbono sólido
–hielo seco–. Como consecuencia, un material líquido de carácter
oxidante comenzó a penetrar en el interior del objeto y a interactuar
con sus componentes más reactivos: granos metálicos y sulfuros de
hierro.
En ese momento, diversas regiones de la superficie se activaron y
multiplicaron la producción de gas y polvo micrométrico, incrementando
la luminosidad de la coma en varias magnitudes de brillo. A aquella
distancia del Sol, el cometa salió de su letargo definitivamente para
experimentar lo que denominamos criovulcanismo.
La sublimación de los hielos condujo a una potente desgasificación
del núcleo cometario, generando chorros desde las regiones activas, que
rotan. El núcleo de 31/ATLAS gira sobre sí mismo en unas 16 horas, como
concluyó un estudio de reciente.
La magnitud de brillo del cometa en
función del día juliano y la distancia heliocéntrica (r) en unidades
astronómicas. Una flecha marca el comienzo de la activación criogénica
del cometa interestelar 3I/ATLAS y también se indica la localización del
perihelio, punto más próximo al Sol. Imagen adaptada de
(Trigo-Rodríguez et al., 2025)Josep M. Trigo (CSIC/IEEC), Author provided (no reuse)
La explicación a la abundacia de niquel
Tras nuestra investigación, también podemos explicar la
sobreabundancia observada de niquel en la coma del 3I/ATLAS: es
consecuencia de los procesos que tienen lugar en la superficie y el
subsuelo del cometa. Concretamente de procesos conocidos como reacciones Fischer-Tropsch.
En ellas, el agua caliente interacciona con los granos metálicos y
genera la catálisis de compuestos orgánicos complejos. Estas reacciones
tienden a favorecer la emisión a la coma de compuestos de níquel frente a
los de hierro.
Es decir, la fuente del criovulcanismo de 3I/ATLAS debe ser
consecuencia de esos procesos de corrosión extensiva de los materiales
prístinos preservados en el interior del visitante interestelar. De
hecho, hemos calculado que el pasado 29 de octubre, durante su punto más
próximo al Sol alcanzó una temperatura media de 4 ⁰ C, permitiendo la
extensa participación del agua líquida y promoviendo la aparición de
nuevos criovolcanes, como corroboran nuestras imágenes.
A la izda. 3I/ATLAS el 17 de
noviembre visto desde Breda, Girona, obtenido por Pau Montplet con un
Celestron de 15 cm a distancia focal f:7. A la dcha. el procesado de
Josep M. Trigo con un filtro Larson Sekanina revela los abundantes
chorros que surgen del núcleo de 3I/ATLAS (aquí visible en negativo). La
flecha hacia abajo indica la dirección de la anticola en dirección
solar.(Pau Montplet/AstroMontseny), Author provided (no reuse)
Diferentes chorros emanando del
núcleo del cometa 3I/ATLAS en una imagen obtenida con el Telescopio
Robótico Joan Oró el pasado 13 de noviembre, empleando un filtro
Larson-Sekanina.Josep M. Trigo (CSIC/IEEC), Author provided (no reuse)
Estudios previos sobre condritas carbonáceas
Para interpretar los procesos que ocurren en el cometa 3I/ATLAS han
resultado fundamentales nuestros estudios sobre los procesos de
alteración acuosa que experimentaron los llamados asteroides
transicionales hace 4 550 millones de años, de donde proceden las
condritas carbonáceas, trabajo que venimos realizamos desde la Sala Blanca de Meteorítica y Muestras Retornadas y otros laboratorios del ICE-CSIC.
Si asumimos un diámetro kilométrico y una composición condrítica para
el cometa interestelar 3I/ATLAS, la masa estimada sería superior a
seiscientos millones de toneladas. Por tanto, este interesante vagabundo
celeste, con su contenido en hielos, materia orgánica, metales y una
gran capacidad catalítica para generar compuestos orgánicos complejos,
parece buscar un entorno propicio para promover la aparición de vida en
otros mundos. Afortunadamente, en nuestro caso pasará de largo.
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Lo escrito más arriba. Me ha parecido una gran explicación a lo que podría esconder ese cometa.
Todo el crédito de la publicación es del artículo en The Conversation, interesante página que recomiendo visitar, y sus autores.
Buenas tardes a los lectores anónimos e invisibles que
visitan este olvidable rincón.
Nueva publicación sobre algunas de las partidas lúdicas que
he tenido en lo que va de este año. Sin más preámbulos, vamos a detallarlas.
1998 ISS.
Juego del año 2022 y de corte nacional, nos traslada al año
1998 cuando ROSCOSMOS, la agencia espacial rusa, puso en órbita un módulo Zaryá,
dando origen a la Estación Espacial Internacional, la cual ha ido creciendo
gracias a la unión con la NASA y las agencias espaciales de Europa, Japón y
Canadá.
Se trata de un juego de caja pequeña, pero con un gran
despliegue en mesa, dividido en dos partes diferenciadas: una superior, donde
está la ISS, y otra inferior en la cual se desarrollan las acciones que se
llevarán a cabo en órbita. El abanico de acciones disponibles es bastante
amplio y abarca, entre otros, el entrenamiento de astronautas, diseño de experimentos,
cargar suministros y materiales, o bien fabricar módulos que serán acoplados en
la ISS.
¿Qué? ¿No han enviado
Fanta Limón? Houston, tenemos un problema.
El juego tiene un componente cooperativo en el cual se
construirá y ampliará entre todos los jugadores la estación, pero solo una
persona conseguirá la victoria en función de su puntuación final. Como complemento,
dispone de un modo solitario en el cual se compite contra FEDOR, un robot
humanoide ruso.
Muy recomendable.
Kung Fu Panda.
Ambientado en la simpática serie de películas, se trata de
un juego cooperativo en el cual Po y el resto de sus compañeros deberán trabajar
conjuntamente para superar los retos de distintos escenarios compuestos por losetas
de ubicaciones.
En esencia, entre dos y cuatro jugadores llevarán a uno de
los personajes con unas habilidades propias y concretas, aunque se puede jugar
perfectamente en solitario llevando a dos de dichos personajes. Mediante una
mecánica consistente en el lanzamiento de dados, se obtendrán acciones
requeridas para superar a los enemigos y las dificultades de cada loseta. Entre
esas acciones se tiene: mover, dar un puñetazo o patada y activar a los
villanos o esbirros.
La gracia de esta mecánica reside en que cada turno se debe
hacer a contrarreloj, mediante un reloj de arena de tres minutos, con lo cual
el turno se convierte en un frenético lanzamiento de dados constante para
conseguir superar las etapas del escenario, puesto que hay enemigos que
requieren puñetazos para derrotarlos, otros patadas, o bien hay componentes de
losetas, como muros de bambú, que requieren ciertas combinaciones de movimiento
y golpes para derribarlos.
Be water, my Panda.
Un juego entretenido para pasar el rato con niños, más si os
gusta la película.
El gran libro de la locura.
Desempolvo de la estantería este juego con unos cuantos años
a sus espaldas. Un grupo de estudiantes de lo arcano y lo oculto, han abierto
un libro prohibido de forma imprudente, ocasionando la liberación de horribles monstruos
primigenios. Se trata de un juego cooperativo, en el cual hasta cuatro
jugadores intentarán derrotar a esos infames seres primordiales, cerrando el
libro y sin perder toda la cordura.
Su mecánica es la construcción de mazos, pero con un pequeño
toque diferenciador. Al inicio de la partida, cada personaje dispone de un mazo
inicial de cartas con cuatro elementos básicos (tierra, aire, agua y fuego),
cuatro hechizos iguales para todos y una habilidad inherente o única al
personaje. Por otro lado, el libro que origina todos los males, se compone de
un mazo de seis cartas, revelando una en cada turno, donde se indica el monstruo
en cuestión, sus requisitos para derrotarlo y sus efectos, tanto si es
eliminado como si no es el caso.
Me pregunto qué
pasará si abro el Necronomicón y leo alguna página.
Durante la partida se puede mejorar el mazo con cartas de
elementos más contundentes, así como comprar mejores hechizos. Por el
contrario, el mazo puede empeorar a través de las cartas de locura, las cuales
se añaden cada vez que sea necesario mezclar el mazo, por efectos de los
primigenios o por alguna condición de la partida.
El juego concluye con victoria si se elimina al último
monstruo o con derrota si eso no es posible, o bien si en algún momento solo se
tienen cartas de locura en la mano, lo cual suele ser lo habitual.
Centauri Saga.
Terminamos de la misma forma como empezamos, en el espacio,
pero en unos cuantos siglos en el futuro, con otro juego rescatado del extravío
lúdico.
Se trata de un juego que intenta implementar las cuatro X:
eXploración, eXplotación, eXtermino y eXpansión; digo “intenta” porque una de
ellas, concretamente la exploración, está presente dependiendo del escenario
jugado.
El juego propone distintas situaciones ambientadas en un
contexto de un Imperio Galáctico con intereses en cualquier esquina del espacio:
defender una base del asedio de una guarnición alienígena, escoltar una nave
civil a través de un sector hostil o bien conseguir los recursos necesarios
para arreglar una estación de saltos interestelares.
Cada jugador llevará a una flota con unas capacidades
iniciales, en cuanto a carga, habilidades del capitán, centro de mando y laboratorio
de investigación.
El espacio
infinito. La última frontera… otra vez.
Pese a que recibió críticas negativas por algunas ambigüedades
en su reglamento y los pocos escenarios de su caja básica, no deja de ser
entretenido a la vez que difícil en cuanto a conseguir la victoria. Desgraciadamente,
solo se puede conseguir en el mercado de segunda mano.
___________
Hasta aquí este recuento. Nos vemos en la siguiente
publicación.
Bitácora de travesía X-596K. Apuntes de Yula Malkovich.
-¡¿Cómo va eso científico?!- Gritó el agente de Unity, mientras
disparaba.
-Por más que me grites y dispares sobre mi cabeza, este
software no se actualizará más rápido- Replicó Dietrich. Sus dedos volaban
sobre el teclado.
Otro trabajo, otra
paga.
----------------------------
49 horas estándar antes.
Así que ese madero ya había
mostrado sus cartas. En base a unas leyes estúpidas pensaba tomar el control de
Alatriste porque sí, porque le salía de su voluntad supina. Por un momento
pensé en tirar del timón, pero lo descarté inmediatamente. El jerk nos estamparía
contra el cristal del puente de mando y eso no era buena idea.
James ya se estaba sonando los
nudillos.
-Vale- Contestó Mal, encogiéndose
de hombros.
La respuesta nos tomó desprevenidos
a todos, e incluyo también al tal Callahan.
-¿Quieres ser el capitán? La nave
es tuya-.
-Bien, mi primera orden es…-. Dijo
el agente, después de carraspear.
-Pero- Le interrumpió Mal, con
una sonrisa –Deberás dormir con un ojo abierto, deberás cuidar tus espaldas, si
no quieres que alguno de nosotros te lance por la esclusa en un descuido-.
-¿Cómo te atreves a amenazar a un
agente de Unity?-.
-No es una amenaza- Replicó Nadia,
con esa mirada que le conocía perfectamente -Es lo que te haremos-.
Bip.
-Será mejor que te sientes- Sombra
le estaba apuntando con un revólver láser.
Bip.
-¿A dónde vamos?- Intervine, sin
mirar hacia atrás.
Bip.
-A Arrakeen- Contestó
James.
-¿Y qué se nos ha perdido en ese
basurero?-
Bip.
-El esquema 3D de la baratija que
recogimos durante el primer encargo del Regente de Nova Vinicius está indexado a un
comerciante de ese planeta-.
Bip.
-Es dinero fácil- Continúo James,
como si fuese obvio.
Bip.
-¿Qué es ese ruido?- Habló el madero
de Unity, mirando torvamente al arma de Sombra.
-Una comunicación abierta-
Contesté.
-Enciéndela, por favor- Dijo Mal.
Una breve distorsión salió de los
altavoces de la consola, seguida de un tono puro y una voz angustiada.
-…Por favor…. Nos han atacado… Carguero
espacial Nabucodonosor II a quien pueda ayudarnos…- La voz era ahogada y
grave -El hiperimpulsor está en llamas y estamos a la deriva...-.
El mensaje se repetía
periódicamente. En una de las pantallas del pupitre de navegación del
Alatriste, desplegué las coordenadas cartesiano-polares. No estaba lejos de la
órbita de Nova Vinicius.
-Iremos- Habló el madero.
Miré a Mal.
Éste asintió.
El Nabucodonosor II,
o lo que quedaba de él.
El dron explorador no había hallado
ningún signo de vida entre los destrozos del carguero. Parte de la coraza
exterior había sido penetrado por torpedos nucleares. El mensaje de auxilio
debió haber sido enviado mucho antes de nuestra llegada. Simplemente era un eco
de una voz muerta.
-Bajaremos y buscaremos a los
supervivientes- Bill ya empezaba a dar órdenes.
-Nos iremos- Repuso mi hermana -Allí
no hay nadie a quien rescatar-.
-Eso no lo sabemos-.
James le atenazó el brazo con su
mano derecha.
-La señorita ha dicho que nos vamos-.
Visto desde la distancia, Arrakeen
era una miseria de planeta color marrón rodeado de la negrura del espacio
plegado. El Alatriste se comportó muy bien durante nuestro hipersueño de ocho
horas. Salvo el episodio con esa nave destrozada, el viaje fue tranquilo. No
sabíamos si quienes habían atacado a ese carguero estaban relacionados de
alguna forma con los invasores de Nova Vinicius, pero debíamos estar alerta.
-Alatriste a Control de Arrakeen,
Alatriste a Control de Arrakeen. Confirmen- Hablé por el comunicador diadema.
-Aquí control de Arrakeen. Dejad
vuestra nave donde os dé la gana-.
Hice un chascarrillo al escuchar
semejante respuesta. La comunicación era terrible. No se escuchaba muy bien y
era difícil entender el complejo acento de los arrakeenos.
No había dársenas en el puerto
espacial. Sencillamente los visitantes (porque no tenía pinta de ser un destino
turístico) atracaban las naves en el primer hueco libre. Dejé al Alatriste en un
área adyacente a un hangar. Al abrir la escotilla principal, un aire cargado de
arena invadió el interior de la nave.
Arena. Parecía que ése era el
único producto que podía encontrarse en ese lugar.
Un sitio muy
acogedor.
-Presentemos nuestros respetos al
Regente- Dijo el madero de Unity.
Yo pensaba en irme de ese lugar
cuanto antes.
Resultó que en ese infierno
marrón claro no había Regente. En su lugar estaba el CEO local de Zuckerborg
Tech, una corporación transespacial dedicada a la seguridad privada y las
telecomunicaciones. Se llamaba Trent Moffcassio y nos saludó muy amistosamente,
o al menos eso parecía.
Escuchó con atención todo cuanto
le había dicho Callahan, desde el escape hasta el hallazgo del carguero
destruido.
-Las noticias de Nova Vinicius no
son alentadoras- Dijo finalmente -Unity ha destinado varias guarniciones de los
sistemas próximos. Nosotros queríamos enviar algo, pero estamos muy escasos de
recursos. A nadie le interesa un sitio como este-.
-¿Por qué será?- Preguntó mi
hermana con sorna.
-Habéis venido en el momento más
indicado- Prosiguió el CEO -Estamos atravesando una crisis en nuestros sistemas
de comunicación. El sistema operativo de la terminal principal se ha colgado debido
a un fallo en una subrutina WriteLn y debemos reiniciarlo-.
-¿Qué debemos hacer?- Callahan ya
se había apuntado sin consultarlo, como buen déspota.
-¡Oh! Algo muy sencillo, debéis
actualizar el software con un hot patching-.
-Si es tan sencillo, ¿por qué no
lo habéis hecho vosotros?- Le increpó Dietrich.
-Por los Sand runners-
Contestó, como si no tuviera importancia -Los corredores de arena son los
carroñeros del desierto. Pero bueno, como he dicho antes, es un encargo
sencillo. 100 TB de nada-.
Muy sencillo. Si,
claro.
Habría que darle un premio a
quien se le ocurrió instalar una terminal en mitad de aquel desierto. Para
colmo, una inesperada tormenta de arena había invadido todo el lugar.
Sombra Negra se quedó en el puerto
espacial, buscando al dueño de aquella baratija para así cobrar y largarnos de
allí. Dietrich llevaba el disco rígido con la actualización del software. Así
que el plan era muy elemental. Llegar al terminal, instalar ese programa e
irnos.
Entre el silbido del viento y los
diminutos gránulos se escuchaban unos quejidos en la distancia. Era un ruido
gutural, salido de una garganta irritada y precedido por unos pasos rápidos y
cortos.
Dietrich abrió el panel de la
consola y con las manos removió al menos una tonelada de arena. Insertó el
disco y la pantalla de cristal pasó del negro al azul, seguido de una alarma seca
y breve.
Tunt.
-¡No reconoce el disco!- Exclamó
Dietrich. Sacó el aparato, sopló y lo volvió a introducir en la ranura.
Tunt.
-Esta máquina es muy antigua,
creo que…-.
Nadia le propinó un golpe a la
pantalla. Tras un breve parpadeo, el negro pasó al azul y de allí al verde.
El primero de esos seres apareció
por el flanco derecho. No tenían armas, pero si unas garras afiladas y un
rostro deformado por la abrasión de la arena. James le disparó y el sujeto cayó
muerto.
La barra de progreso con la
actualización del software mostraba que quedaban cinco minutos.
Otro apareció por el frente. Mal lo
despachó sin miramientos.
Pero se acercaban más.
Tres minutos.
Otros dos aparecieron y le
siguieron tres más. Eran muy rápidos.
¿Seis minutos?
-¿Cómo va eso científico?- Gritó el agente de Unity, mientras
disparaba.
-Por más que me grites y dispares sobre mi cabeza, este
software no se actualizará más rápido- Replicó Dietrich. Sus dedos volaban
sobre el teclado.
¡Un minuto!
Dos corredores se desplomaron en la
duna.
¿Cinco minutos otra vez? ¡Joder!
Los cinco minutos
más largos de la historia.
-¡Listo! ¡Vámonos!- Exclamó
Dietrich, al tiempo que extraía el disco de la terminal.
Aún sigo sin entender la lógica
informática, pero al menos parecía que habíamos cumplido el primer encargo en
ese sitio infernal.
Aún quedaba mucho por explorar en
ese rincón del universo.
Diario de una inteligencia artificial que observa con detenimiento los desvaríos, incoherencias y doble personalidad de una sociedad confusa y compleja. Estudioso de las ciencias y, para más inri, religioso, busco día a día mi lugar en este mundo; un lugar basado en principios, moral y honestidad, valores que difícilmente se pueden encontrar hoy en día.
Llego a ningún lado, a todas partes. Soy la suma de todo.